04 junio 2012

Benedicto XVI y las promesas vacías de los políticos | Sacro y Profano



De Sacro y Profano , por Andrés Beltramo



Los políticos son responsables de sus actos ante Dios y ante los hombres. Sus promesas vacías valen de muy poco. Benedicto XVI fue claro, la noche de ayer sábado, al dirigirse a más de 350 mil personas congregadas en el Parque Bresso de Milán. Al responder las preguntas de cinco familias de diversas partes del mundo habló de la crisis económica mundial. Lo hizo improvisando. Y con neta claridad se refirió a los aspirantes a puestos de elección popular con una advertencia: no pidan el voto sólo para satisfacer sus propios intereses.


En el segundo día de su visita pastoral a la norteña ciudad italiana, donde participó en las actividades del VII Encuentro Mundial de las Familias, se refirió al tema de la política en dos momentos. Y además de instar a los partidos a buscar el bien común (en el festival de los testimonios cuando respondió las preguntas), trazó el perfil de un buen responsable de la “cosa pública”. Compartimos con los seguidores de Sacro&Profano ambos extractos, palabras de gran importancia especialmente para México, inmerso en plena campaña presidencial.


Fiesta de los Testimonios

Parque Bresso de Milán / 2 de junio 2012


Nikos: ¡Kalispera! Somos la familia Paleologos. Venimos de Atenas. Me llamo Nikos y ella es mi mujer Pania. Y ellos son nuestros dos hijos, Pavlos y Lydia. Hace años con otros dos socios, invirtiendo todo lo que teníamos, abrimos un pequeña empresa de informática.


Al desatarse la actual durísima crisis económica, los clientes disminuyeron drásticamente y los que se quedaron atrasaron cada vez más los pagos. Apenas alcanzamos a pagar los sueldos de dos empleados y a nosotros, socios, nos queda poquísimo: tanto que, para mantener a nuestras familias, cada día que pasa queda menos. Nuestra situación es una entre tantas, entre millones. En la ciudad la gente camina con la cabeza abajo, nadie tiene confianza en ninguno, nos cuesta pensar en el futuro de nuestros hijos. Existen días y noches, Santo Padre, en los cuales uno se pregunta cómo hacer para no perder la esperanza. ¿Qué puede decir la Iglesia a toda esta gente, a estas personas y familias sin perspectivas?


Leer más... »