03 junio 2012

LLAMADOS A TRANSFORMAR EL SUFRIMIENTO EN AMOR | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede



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Ciudad del Vaticano, 1 junio 2012 (VIS).- A las 19.30, el Santo Padre, que ha llegado esta tarde a la ciudad italiana de Milán para participar en el VII Encuentro Mundial de las Familias, se ha desplazado hasta el Teatro de La Scala, donde ha tenido lugar un concierto en su honor. El maestro Daniel Barenboim ha dirigido la Orquesta y el Coro de La Scala en la interpretación de la novena sinfonía de Beethoven.



Al final del concierto, Benedicto XVI ha dado las gracias a los músicos, los cantantes y el director. “La elección de la novena sinfonía -ha dicho también el Papa- nos permite lanzar mediante la música un mensaje que afirme el valor fundamental de la solidaridad, de la fraternidad y de la paz. Me parece que este mensaje es también precioso para la familia, porque es en la familia donde se experimenta por primera vez que la persona humana no ha sido creada para vivir encerrada en sí misma, sino en relación con los demás; es en la familia donde se comprende que uno no se realiza a sí mismo colocándose en el centro, guiado por el egoísmo, sino dándose. Es en la familia donde comienza a encenderse en el corazón la luz de la paz, para que ilumine nuestro mundo”.



Por otra parte, el Pontífice ha señalado que la alegría del concierto se ha visto empañada por el terremoto “que ha llevado grandes sufrimientos a tantos habitantes de Italia. En este momento, las palabras del 'Himno a la alegría' de Schiller nos suenan como vacías, es más, no parecen verdaderas. (…) En esta hora (…) no tenemos necesidad de un discurso irreal sobre un Dios lejano y una hermandad sin compromiso. Buscamos al Dios cercano. Buscamos una fraternidad que, en medio de los sufrimientos, sostiene al otro y le ayuda a salir adelante. Después de este concierto, muchos irán a la adoración eucarística, al Dios que ha entrado en nuestros sufrimientos y que sigue haciéndolo; al Dios que sufre con nosotros y por nosotros y así ha hecho a los hombres y a las mujeres capaces de compartir el sufrimiento de los demás y transformarlo en amor. Precisamente a eso nos sentimos llamados en este concierto”.



Al término del evento, el Santo Padre se ha trasladado al arzobispado, donde se hospeda durante su estancia en Milán.