30 julio 2012

DIOS ES CAPAZ DE MULTIPLICAR NUESTROS GESTOS DE AMOR | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede



De VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede , por VIS Archive 01






Ciudad del Vaticano, 29 de julio (VIS).-El milagro de la multiplicación de los panes y los peces como anuncio de la Eucaristía y la importancia de compartir los bienes que se poseen fueron los temas centrales del Ángelus de este domingo que el Papa rezó con los fieles reunidos a mediodía en el patio del palacio apostólico de Castel Gandolfo.



En la escena de la multiplicación, narrada en el evangelio de hoy, “la insistencia en el tema del 'pan' que se comparte -dijo Benedicto XVI- y en la acción de gracias recuerdan la Eucaristía”. En el mismo relato se señala también la presencia de un muchacho que, viendo la dificultad de dar de comer a tanta gente, divide lo poco que tiene: cinco panes y dos peces. “El milagro- subrayó el Papa- no se produce a partir de nada; sino partiendo de una primera y modesta división de lo que aquel muchacho tenía. Jesús no nos pide lo que no tenemos, pero nos enseña que si cada uno ofrece lo poco que tiene, de nuevo pueden suceder milagros: Dios es capaz de multiplicar nuestro pequeño gesto de amor y hacernos partícipes de su don”



En la escena, “la multitud se maravilla del prodigio: cree que Jesús es el nuevo Moisés, digno del poder y que el nuevo maná, es un futuro garantizado; pero ve solamente la parte material, lo que han comido y el Señor, 'sabiendo que venían a llevárselo para hacerlo rey se retiró otra vez al monte, sólo'. Jesús no es un rey terrenal que ejerce un dominio, sino un rey que sirve, que se inclina sobre el ser humano para saciar no solamente el hambre material sino, sobre todo, el hambre más profundo, el hambre de orientación, de sentido, de verdad, el hambre de Dios”.



Pidamos al Señor, terminó el pontífice, que nos enseñe a descubrir de nuevo la importancia de alimentarnos no sólo de pan, sino también de verdad, de amor, de Cristo, del cuerpo de Cristo (...) Al mismo tiempo recemos para que nunca le falte a nadie el pan necesario para una vida digna y para que las desigualdades no se abatan con las armas de la violencia sino con las de la división y el amor”.