21 junio 2012

VATICANO - “Nueva evangelización, es decir nueva proclamación del mensaje de Jesús, que infunde alegría y nos libera”: l’instrumentum laboris del Sínodo | Fides News Spagnolo



De Fides News Spagnolo , por Agenzia Fides



Ciudad del Vaticano (Agencia Fides) – “Transmitir la fe” es el título del Tercer capítulo del Instrumentum laboris de la XIII Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema: “La nueva evangelización para la transmisión de la fe cristiana” (7 - 28 octubre 2012). En él se pone de relieve como el objetivo de la nueva evangelización es la transmisión de la fe, y este compito no está reservado sólo a unos pocos elegidos sino a todo cristiano y a toda la iglesia. Se resalta de forma particular la liturgia y la vida de oración que “transforman un simple grupo humano en una comunidad que celebra y transmite la fe trinitaria”, y el Catecismo de la Iglesia Católica, que contiene los contenidos fundamentales de la fe y al mismo tiempo indica la pedagogía de su transmisión Se debe poner en el centro de la nueva evangelización a la parroquia, punto de referencia y de coordinación de una vasta gama de realidades e iniciativas pastorales. El Año de la Fe es una llamada urgente a la conversión para que todo cristiano y toda comunidad, transformados por la gracia, den frutos abundantes. Entre los frutos de la fe se menciona en primer lugar la caridad, y también un renovado compromiso ecuménico, la búsqueda de la verdad, el diálogo interreligioso, el valor de denunciar las infidelidades y los escándalos que surgen en las comunidades cristianas. El último capítulo, el cuarto, del Instrumentun titulado “Reavivar la acción pastoral”, inicia recordando el mandato misionero que ha dado Jesús a la Iglesia, que en las distintas épocas ha dado origen a “prácticas pastorales dictadas por la voluntad de transmitir la fe y por la necesidad de anunciar el Evangelio con el lenguaje de los hombres, radicados en sus culturas y en medio a ellos”. Se inició hace algún tiempo un examen exhaustivo de estas prácticas, ante la rápida transformación social y cultural, y, en muchos aspectos, todavía se está realizando. En particular se hace hincapié en la riqueza de los itinerarios de la iniciación cristiana desde el punto de vista de la evangelización; la necesidad de ayudar a las comunidades cristianas, empezando por las parroquias, “a adoptar un estilo más misionero” de su presencia; la urgencia de encontrar formas, lugares, iniciativas para llevar a la vida cotidiana de la sociedad el primer anuncio. La Iglesia a lo largo de su historia ha hecho un gran esfuerzo en el campo de la educación, e incluso el desarrollo de algunos países es debido a este esfuerzo educativo. El contexto cultural actual hace que este proceso sea más difícil y el compromiso de la Iglesia por lo tanto, adquiere una especial importancia, sobre todo“para poner en evidencia la raíz antropológica y metafísica del actual desafío acerca de la educación”. El capítulo termina recordando que el problema de la evangelización no es una cuestión organizativa o estratégica, sino más bien espiritual: “el secreto último de la nueva evangelización es la respuesta a la llamada a la santidad de cada cristiano. Puede evangelizar sólo quien a su vez se ha dejado y se deja evangelizar”. En la conclusión se recuerda que la primera evangelización inició el día de Pentecostés, y que la nueva evangelización no significa un “nuevo Evangelio”, sino que quiere decir “dar una respuesta adecuada a los signos de los tiempos, a las necesidades de los hombres y de los pueblos de hoy, a los nuevos escenarios…”. Jesucristo, muerto y resucitado, presente entre nosotros con su Espíritu, nos permite mirar hacia el futuro “con los ojos de fe, sin lágrimas de desesperación”. Esta esperanza debe ser el fundamento de nuestras acciones y nuestra vida eclesial. “A este respecto, tenemos una palabra clave muy clara para una pastoral presente y futura: nueva evangelización, es decir, nueva proclamación del mensaje de Jesús, que infunde alegría y nos libera. Esta palabra clave alimenta la esperanza de la cual sentimos necesidad: la contemplación de la Iglesia, nacida para evangelizar, conoce la fuente profunda de las energías para el anuncio” (2) (SL) (Agencia Fides 21/06/2012)