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07 mayo 2013

PROGRAMA DEL VIAJE DEL PAPA A RIO DE JANEIRO PARA LA JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 7 mayo 2013 (VIS).-El Papa Francisco efectuará un viaje apostólico a Río de Janeiro (Brasil) del 22 al 29 de julio de 2013 con motivo de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud.



El Papa saldrá del aeropuerto romano de Ciampino a las 8,45 del 22 de julio y llegará a Río de Janeiro a las 16,00 (hora local). La ceremonia de bienvenida tendrá lugar una hora más tarde en los jardines del Palacio Guanabara de Río de Janeiro donde será recibido por el presidente de la República.



Hasta el miércoles, 24 de julio, el Santo Padre estará en la Residencia Sumaré de Río de Janeiro. Ese mismo día por la mañana se trasladará en helicóptero al santuario de Nuestra Señora de la Concepción de Aparecida donde celebrará la Santa Misa. Más tarde almorzará con los obispos y los seminaristas de la provincia en el Seminario del Buen Jesús de Aparecida. Por la tarde regresará a Río de Janeiro para visitar el hospital de San Francisco de Asís de la Providencia.



El jueves, 25, el Papa recibirá las llaves de la ciudad de Río de Janeiro y bendecirá las banderas olímpicas en el Palacio de la Ciudad. Esa misma mañana visitará la comunidad de Varginha (Manguinhos). Por la tarde, a las 18,00, en el paseo marítimo de Copacabana tendrá lugar la fiesta de acogida de los jóvenes al Santo Padre.



El 26 de julio, a las 10,00, el Papa confesará a varios jóvenes de la XXVIII JMJ en el parque de la Quinta de Boa Vista. A las 11,30 encontrará a algunos jóvenes reclusos en el palacio arzobispal de san Joaquín desde cuyo balcón rezará el ángelus a mediodía. A las 12,15 saludará al Comité organizador de la XXVIII JMJ y a sus benefactores y a las 13,00 almorzará, siempre en el palacio arzobispal con un grupo de jóvenes. A las 18,00 tendrá lugar el Via Crucis con los jóvenes en el paseo marítimo de Copacabana.



El sábado, 27 de julio, se abrirá con la Santa Misa celebrada con los obispos de la XXVIII JMJ, con los sacerdotes, religiosos y seminaristas en la catedral de San Sebastián de Río de Janeiro. A continuación el Papa encontrará a la clase dirigente del país en el Teatro Municipal. Finalizado el encuentro, almorzará con los cardenales de Brasil, la presidencia de la Conferencia nacional de los Obispos de Brasil, los obispos de la región y el séquito papal en el refectorio del Centro de Estudios de Sumaré. A las 19,30, tendrá lugar la vigilia de oración con los jóvenes en el Campus fidei de Guaratiba.



El domingo, 28, a las 9,00, el Papa celebrará la Santa Misa para la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud en el Campus fidei de Guaratiba. Esa tarde se encontrará con el Comité de coordinación del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano) en el Centro de Estudios de Sumaré. El Santo Padre se despedirá de Sumaré poco antes de las 17,00 para encontrarse con los voluntarios de la XXVIII JMJ y a las 18,30 tendrá lugar la ceremonia de despedida del pontífice en el aeropuerto Galeao/Antonio Carlos Jobim. El Papa saldrá de Río de Janeiro a las 19,00 y su avión aterrizará en Roma el lunes 29 de julio a las 11,30.

29 abril 2013

INTENCIONES DE ORACIÓN DEL PAPA PARA EL MES DE MAYO | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 29 abril 2013 (VIS).-La intención general del apostolado de la oración del Papa para el mes de mayo es: “Que quienes administran la justicia actúen siempre con integridad y recta conciencia”.


Su intención misionera es: “Que los Seminarios, especialmente los que se encuentran en Iglesias de misión, formen pastores según el Corazón de Cristo, dedicados por entero al anuncio del Evangelio”.

14 abril 2013

EL PAPA A LA COMISIÓN BÍBLICA: EL CENTRO DE NUESTRA FE NO ES SOLO UN LIBRO, SINO UNA HISTORIA DE SALVACIÓN | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 12 abril 2013 (VIS).-Los miembros de la Pontificia Comisión Bíblica, -que preside el arzobispo Gerhard Ludwig Müller, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe- han sido recibidos esta mañana por el Santo Padre, al final de su asamblea plenaria anual cuyo tema ha sido “Inspiración y verdad en la Biblia”.



En el discurso que les ha dirigido, el Papa ha subrayado que ese argumento “atañe no solamente al creyente sino a toda la Iglesia porque la vida y la misión de la Iglesia se fundan sobre la Palabra de Dios, que es el alma de la teología y, a la vez, la inspiradora de la existencia cristiana”.



Las Sagradas Escrituras - ha reafirmado- son el testimonio escrito de la Palabra divina, el memorial canónico que atestigua el acontecimiento de la Revelación. Por lo tanto, la Palabra de Dios precede a la Biblia y la sobrepasa. Por eso el centro de nuestra fe no es solamente un libro, sino una historia de salvación y sobre todo una persona, Jesucristo, la Palabra de Dios que se hizo carne. Precisamente porque el horizonte de la Palabra divina abraza las Escrituras y se extiende más allá de ellas, es necesaria la presencia constante del Espíritu Santo que “guía a toda la verdad”. Es necesario situarse en la corriente de la gran Tradición que, con la ayuda del Espíritu Santo y la guía del Magisterio, ha reconocido los escritos canónicos como Palabra dirigida por Dios a su pueblo y no ha cesado nunca de meditarlos y descubrir su riqueza inagotable”.



El pontífice ha recordado que el Concilio Vaticano II lo ha reafirmado con claridad en la constitución dogmática “Dei Verbum”: “Porque todo lo que se refiere a la interpretación de la Sagrada Escritura, está sometido en última instancia a la Iglesia, que tiene el mandato y el ministerio divino de conservar y de interpretar la palabra de Dios”. “De hecho -ha explicado- la Sagrada Escritura es Palabra de Dios en cuanto se le ha dado forma escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo; en cambio la sagrada Tradición transmite integralmente la Palabra de Dios, confiada por Cristo Señor y por el Espíritu Santo a los apóstoles, a sus sucesores, para que éstos, iluminados por el Espíritu de verdad, con su predicación la conserven con fidelidad, la expliquen y la difundan”.



La interpretación de las Sagradas Escrituras no puede ser solamente una labor científica individual, sino que siempre debe ser confrontada, insertada y autenticada con la tradición viva de la Iglesia. Esta norma es decisiva para precisar la relación correcta y recíproca entre la exegesis y el Magisterio de la Iglesia. Los textos inspirados por Dios han sido confiados a la Comunidad de los creyentes, a la Iglesia de Cristo para alimentar la fe y guiar a la vida de caridad”.



El Obispo de Roma se ha despedido de los miembros de la Comisión Bíblica agradeciéndoles su trabajo y manifestando el deseo de que en este Año de la fe, “contribuya a que resplandezca la luz de la Sagrada Escritura en el corazón de los fieles”.

11 abril 2013

EL PAPA RECUERDA LOS 50 AÑOS DE LA "PACEM IN TERRIS" DE JUAN XXIII | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 11 abril 2013(VIS).- El Papa Francisco recibió este mediodía, en la Sala Clementina del Vaticano, a los miembros de la "Papal Foundation", durante su visita anual a Roma. La “Papal Foundation” es una asociación católica estadounidense instituida en Filadelfia (EE.UU.) en 1990 por el fallecido cardenal John Krol, que financia las necesidades de la Iglesia en el mundo.



"En los veinticinco años transcurridos desde la creación de la Fundación –afirmó el pontífice- vosotros y vuestros afiliados habéis ayudado al Sucesor de Pedro, sosteniendo muchas obras de apostolado y de caridad especialmente cercanas a su corazón. En estos años, habéis contribuido de manera significativa al crecimiento de muchas Iglesias particulares de los países en vías de desarrollo ayudando, entre otras cosas, a la formación del clero y de los religiosos, ofreciendo ayuda, asistencia médica y atención a los pobres y necesitados, y creando oportunidades de formación y trabajo".



Por último, el Papa señaló que hoy se cumplen los cincuenta años de la encíclica "Pacem in Terris" de Juan XXIII, y pidió que este aniversario "sea un incentivo para comprometerse siempre más en promover la reconciliación y la paz a todos los niveles".

08 abril 2013

REGINA COELI: LA BIENAVENTURANZA DE LA FE | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 7 de abril 2013 (VIS).-En el domingo que concluye la Octava de Pascua, llamado por Juan Pablo II “de la divina misericordia”, el Papa saludó a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro para rezar el Regina Coeli con las palabras de Jesús resucitado: “Paz a vosotros” y explicó que esa paz iba más allá del saludo o del simple deseo: “Es un don -dijo- el don precioso que Cristo da a sus discípulos, después de haber pasado a través de la muerte y de los infiernos”. Una paz que es “fruto de la victoria del amor de Dios sobre el mal ... y del perdón. La verdadera paz que procede de experimentar la misericordia de Dios”.



El Santo Padre habló después de las apariciones de Jesús a sus discípulos encerrados en el Cenáculo. En la primera faltaba Tomás que no cree lo que los apóstoles le cuentan.. En la segunda estaba Tomás, al que Jesús dice después de que éste ha tocado sus heridas: “Porque me has visto has creído. Bienaventurados los que creen sin haber visto”.



Y, ¿quienes eran los que creían sin haber visto? “- se preguntó el pontífice- Eran “otros hombres y mujeres de Jerusalén que, incluso sin haber encontrado al Resucitado, creyeron en el testimonio de los apóstoles y de las mujeres que lo habían visto. Es un dato muy importante que podríamos llamar “la bienaventuranza de la fe”. En cada tiempo, y lugar, son bienaventurados aquellos que a través de la Palabra de Dios, proclamada en la Iglesia y testimoniada por los cristianos, creen que Jesucristo es el amor de Dios encarnado, la Misericordia encarnada. Y esto vale para cada uno de nosotros”.



Pero, junto a la paz Jesús dio a sus discípulos el Espíritu Santo, “para que difundieran en el mundo el perdón de los pecados; ese perdón que solo Dios puede dar y que costó la sangre del Hijo. Cristo resucitado dio a la Iglesia el mandato de transmitir a los hombres la remisión de los pecados para que crezca el Reino del amor, para sembrar la paz en los corazones, para que se afirme también en las relaciones, en la sociedad, en las instituciones. Y el Espíritu de Cristo resucitado ahuyenta el miedo del corazón de los apóstoles y les da el valor de salir del Cenáculo para difundir el Evangelio. Tengamos también nosotros el valor de dar testimonio de la fe en Cristo resucitado. ¡No debemos tener miedo de ser cristianos ni de vivir como cristianos”.





23 marzo 2013

PADRE LOMBARDI: "EL ENCUENTRO HA SIDO UN MOMENTO DE PROFUNDA COMUNION ENTRE LOS DOS" | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 23 marzo 2013(VIS).- El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Padre Federico Lombardi S.I, ha calificado de "un momento de profunda comunión" el encuentro que esta mañana han mantenido en Castel Gandolfo el Papa Francisco y el Obispo emérito de Roma Benedicto XVI.



Según ha informado Lombardi, el Papa emérito Benedicto XVI ha querido acercarse en coche hasta el mismo lugar donde ha aterrizado el helicoptero que trasladaba al Papa Francisco, y nada más descender el Santo Padre, los dos se han dado un fuerte abrazo.



El Papa Francisco iba acompañado en el helicoptero por el Sustituto de Estado, monseñor Becciu; por monseñor Sapienza, y por monseñor Alfred Xuereb. Por otra parte, en el helipuerto de Castel Gandolfo, acompañaban a Benedicto XVI, el obispo de Albano, Marcello Semeraro, y el director de la Villa Pontificia de Castel Gandolfo, Saverino Petrillo.



El Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede ha señalado también que, en el coche utilizado para el trasporte desde el helipuerto hasta el Palacio Pontificio de la pequeña villa, el Papa Francisco ha ocupado el asiento de la parte trasera, a la derecha (el lugar propio del Papa), mientras que el Papa emérito se ha sentado en el asiento de la izquierda, también en la parte trasera. En el mismo coche iba monseñor Georg Gänswein, Prefecto de la Casa Pontificia.



Al llegar a los apartamentos pontificios de Castel Gandolfo, según ha explicado Lombardi, lo primero que han hecho ha sido ir a la capilla. Allí, el Papa emérito Benedicto XVI ha ofrecido el puesto de honor al Papa Francisco, pero éste le ha dicho: "Somos hermanos", y el Santo Padre ha querido que los dos estuvieran arrodillados en el mismo reclinatorio, donde han estado unos minutos rezando.



El momento en que los dos están rezando en la capilla, son las imágenes oficiales que el Vaticano ha facilitado a las televisiones del mundo. Por su parte, el VIS reproducirá las fotografias, también oficiales, que reproducen el encuentro (en la pagina www.visnews.org).



La reunión, que ha sido en la Biblioteca donde el Papa recibe habitualmente a los huéspedes de honor que se invita a esta residencia estival, ha durando cerca de 45 minutos, ha destacado el Padre Lombardi.



Según ha indicado también el Director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Papa Francisco ha regalado a Benedicto XVI un icono de la Virgen.



Respecto a cómo iban vestidos, Benedicto XVI llevaba sotana blanca, sin fajín y sin esclavina, vestimentas que sí que vestía el Papa Francisco, ya que son las usadas por el Romano Pontifice.



En el almuerzo han estado presentes también los dos secretarios, monseñor Georg y monseñor Xuereb, y -según ha adelantado Lombardi-, cuando la comida termine, Benedicto XVI tiene intención de volver a acompañar al Papa Francisco hasta el helicoptero que le vuelva a traer a Roma.



Además de recordar que es el primer encuentro personal que los dos mantienen en su actual condición (aunque han hablado ya en varias ocasiones por teléfono), el Director de Comunicación del Vaticano ha calificado este encuentro de un "profundo y alto nivel de comunión entre ellos" ya que -según señala Lombardi-, Benedicto XVI ha vuelto a manifestar a su sucesor su total obediencia y reverencia, mientras que el Papa Francisco ha vuelto a agradecer a su predecesor el agradecimiento suyo y de toda la Iglesia por el ministerio que ha llevado a cabo durante su pontificado.



19 marzo 2013

INICIO DEL PONTIFICADO. PAPA FRANCISCO: "NO TENGÁIS MIEDO DE LA TERNURA" | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 19 marzo 2013 (VIS).- Custodiar con ternura . Esa es la vocación de cada uno. Es el mensaje del nuevo Papa. Quizá, sus líneas de gobierno. Claro, sencillo, profundo, comprometido. Dicho en italiano en no más de veinte minutos. Y la Plaza de San Pedro se quedó pensativa hasta el final de la celebración (A eso de las 11.20 horas de la mañana). El recogimiento del nuevo Papa se transmitía como si se tratara de "hacer la ola" entre los más de las 200.000 personas que seguían la misa de inicio de Pontificado



"Es un Papa puntual. Incluso se adelanta. Al menos hoy ha sido así", decía en alemán un católico, entrado en años, que llevaba horas delante de una pantalla en Via de la Conciliazione viendo como, poco a poco, llegaban otros miles. Tenía razón. Fue la primera improvisación. El jeep apareció en la Plaza de San Pedro cerca de las 8.50. De pie, el papa Francisco, sonriente, con su sotana blanca, su muceta, su cruz pectoral (la que ya tenía por ser obispo), y con zapatos negros (no rojos)... Bendiciendo a su paso, saludando. Y la gente ha empezado a correr con sus banderas, con sus hijos, sus amigos, sus enfermos … Y entonces, Francisco ha cogido a un bebe en sus brazos y, para más asombro de todos, se ha bajado después del papamóvil … - "¿Que pasa?", preguntan algunos. El nuevo Papa había visto a un enfermo y quería acariciarlo y bendecirlo.



Es el nuevo Papa. El argentino, el primer Papa americano, el primer Francisco, líder ya de la Iglesia católica, que hoy se ha presentado al mundo y que en pocos días ha ilusionado a tantos. El pueblo ya le conoce como el Papa "cercano", "sencillo" , "que es como un padre", que saluda con un "buenas tardes" y se despide con un "buen almuerzo". El Papa que a primera hora de esta misma mañana ha telefoneado a su tierra natal, donde sus compatriotas le acompañaban desde la Plaza de Mayo de Buenos Aires y, teléfono en mano, en directo, sorprendiendo a todos ha dejado un mensaje: "No tengáis miedo". Las mismas palabras que en 1978 dijo uno de sus predecesores, el Papa polaco Karol Woytila.



Francisco es la primera vez que recorre la Plaza en papamóvil. Y la gente quiere verlo bien, más cerca, mejor, …. El nuevo Papa, pasa y vuelve a pasar alrededor de las columnatas..., quizás es el recorrido más largo que hasta hoy ha hecho un Romano Pontífice en jeep, recorriendo lo que hace más de XXI siglos fue el Circo de Nerón, según asegura la Historia, el sitio donde según confirman los investigadores de nuestro tiempo fue martirizado Pedro, el pescador, el primer Papa de la Iglesia Católica, y cuyos restos están enterrados en el mismo suelo. Del escenario primitivo, quizá lo único que queda en pie es el gran obelisco, traído a Roma desde Heliópolis por orden del emperador Calígula. Este obelisco alrededor del cual cientos de operarios han estado trabajando toda la noche para la histórica fecha.



Hoy, veintiún siglos después, los testigos son otros, y otro es el espectáculo, aunque el protagonista vuelve a ser un "hombre común": Jorge Mario Bergoglio, argentino, 76 años, Técnico Químico. Sus seguidores pueden ser 1.165.714.000, la cifra oficial de católicos que hay en el mundo (una de cada 6 personas que hay en el mundo). Y esta vez, en las "gradas" hay hombres y mujeres venidos de más de 127 países del mundo, venidos "porque han querido", como ha insistido la Santa Sede: "El Vaticano no invita a unos sí y a otros, no; el Vaticano informa a todos, y ofrece una calurosa acogida al que viene, sin favorecer ni rechazar a nadie". Y así lo han hecho 6 reyes, 3 príncipes herederos, 31 jefes de estado, 11 jefes de Gobierno... Y más de 1200 sacerdotes o seminaristas y 250 obispos católicos … Pero la cifra que no se puede contabilizar es la de los hombres, mujeres, jóvenes, niños y ancianos: de toda condición, fe, lengua, cultura, categoría, estado, opinión.



En la ceremonia, por destacar sumariamente, se puede citar al patriarca ecuménico Bartolomé I; el católico armenio de Etchmiadzin, Karekin II; el metropolitano Hilarion, del Patriarcado de Moscu, el arzobispo anglicano, Sentamu; el secretario del Consejo Ecuménico de la Iglesia, Fyske Tveit,... Y los 16 judíos, rabinos, de las comunidades hebraicas más importantes del mundo, y líderes de otras religiones como la musulmana, budista, sikh, o jainista.



Arriba, en lo alto del llamado "brazo de Carlo Magno", las cámaras de algunos de los cerca de 6000 periodistas que cubren el evento. Allí han visto amanecer. Algunos llegaron a las cuatro de la madrugada. Muchos de ellos culminan así su trabajo en Roma, siguiendo día a día, y entre otras muchas cosas, el briefing del Director de la Sala de Prensa de la Santa Sede, el Padre Lombardi, al que ayer en bloque ofrecían un obsequio en agradecimiento.



Pero empieza la ceremonia. Lo hace dentro de la Basílica, venerando a San Pedro, en su tumba. Lo hace el Santo Padre Francisco, que para este importante momento ha querido estar acompañado por los 10 patriarcas arzobispos de las principales iglesias católicas orientales. Solo ellos. ¿Por qué? Quizá para manifestar, también así, la universalidad de la Iglesia católica, con dos ritos, oriental y latino, iguales en esencia y dignidad. De allí, de la tumba de San Pedro, es de donde parte el evangelario, alzado, en alto -como indica la liturgia-, el palio papal y el nuevo anillo del pescador.



Fuera, en la Plaza, la Santa sede ha colocado a la derecha del altar a las personalidades eclesiásticas no concelebrantes; a la izquierda, las autoridades políticas y civiles. Un protocolo cuya primera norma no es la riqueza, sino la belleza. También en el esplendor de los cánticos, entonados por el Coro de la Capilla Sixtina y de la Academia Pontificia del Instituto de Música Sacra. El primer canto gregoriano ha sido "¡Cristo es Rey!". Ya en la misa, para el ofertorio, se ha elegido un motete de Pierluigi di Palestrina, una pieza compuesta para esta celebración: “Tu eres el pastor de las ovejas”. Después, otras melodías, entre otras alguna del maestro Vitoria, además del canto de las letanías de los santos, concluida con los últimos tres papas santos: Gregorio VII, San Pio IX, San Pio X



Dos son los momentos más importantes de la ceremonia que se desarrollan antes de que comience la Misa. Ritos con los que Jorge Mario Bergoglio pasará a ser el Papa Francisco. El primero es la imposición del palio: confeccionado de lana de oveja, al Santo Padre se lo impone el cardenal protodiácono (el mismo que anunció su nombre desde el balcón de San Pedro). Representa el cuidado que el buen pastor debe tener con su rebaño, con sus ovejas, con la Iglesia (con mayúscula).



Después, el decano de los cardenales, Angelo Sodano, ha entregado a Francisco el "anillo del pescador", cuya imagen es Pedro con las llaves. Es de plata dorada. Realizado por el artista Enrico Manfrini. Pero ni se ha hecho ni se ha comprado ahora. Era de monseñor Macchi, ese monseñor amigo de los artistas que fue secretario de Pablo VI. Después el anillo pasó a ser propiedad de otro monseñor, Malnati; él ha sido quien lo ofreció al cardenal Re, por si el nuevo Romano Pontífice quería utilizarlo.



Y por último, entre estos ritos, el acto de la promesa de obediencia al nuevo Papa: seis cardenales, dos por cada orden. ¿Y dónde están los otros representantes del Pueblo Santo de Dios? Los católicos de a pie ofrecerán este gesto de obediencia al nuevo Papa en la catedral de San Juan de Letrán en una ceremonia prevista para los próximos días.



Comienza la Misa. Es la que corresponde a la Solemnidad de San José, Patrono de la Iglesia Universal. Concelebran 180 cardenales, los patriarcas de las iglesias católicas que no son cardenales, el secretario del colegio cardenalicio, y dos sacerdotes, los dos españoles, que ocupan los cargos de presidente y vicepresidente de la Unión de Congregaciones y Ordenes Mayores: el franciscano Carballo y el jesuita, Adolfo de Nicolás, el Superior de Francisco hasta el pasado 13 de marzo.



El evangelio, momento culminante de la liturgia de la palabra, se ha proclamado en griego, en deferencia al rito oriental. Después, la homilía del Papa Francisco, en italiano. En la plaza un gran silencio. El Santo Padre, muy tranquilo. "Parece que siempre ha sido Papa", dicen en la plaza, nada más escuchar sus primeras palabras. El texto ha sido entregado por la Oficina de Prensa de la Santa sede con anterioridad, pero con un aviso: "Este Papa ama improvisar. ¡Estén ustedes muy atentos!". No, el Papa Francisco, no ha improvisado.



El Papa habla de San José, lo pone de ejemplo, describe su vocación, y ensalza su fidelidad y disponibilidad; comenta cómo ha sabido escuchar a Dios, cómo está atento a todo lo que sucede a su alrededor... Este es el preámbulo de su discurso. Después viene el núcleo de la homilía, cuando el papa Francisco liga esta vocación a la de todos, a la de cada uno, también a la suya. Y concluye con un rotundo desenlace: la responsabilidad de custodiar con ternura , de no destruir, lo que hemos recibido: desde la creación, hasta a nosotros mismos, a los que nos rodean, y especialmente a los más pobres. "No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura", señala el papa Francisco. "Porque todos estamos llamados a hacer brillar la estrella de la esperanza: protejamos con amor lo que Dios nos ha dado". Así ha concluido su homilía el nuevo Obispo de Roma, la homilía de inicio del pontificado.



En San Pedro se ha hecho el silencio. "Estamos callados pero el volcán en plena ebullición está por dentro", comenta un joven, uno de los muchísimos jóvenes italianos que han venido hasta aquí trayendo a sus hijos, y en algunos casos éstos son todavía bebes. A su lado, un grupo que viene del Líbano y que recuerdan los viajes al Líbano de Juan Pablo II y Benedicto XVI. "Francisco, también vendrá. Estamos seguros!".



Al final, con la misa terminada (una liturgia bella pero recortando tiempos para no hacer el acto demasiado largo, como era el deseo de Francisco), el Papa se ha dirigido a rezar frente a la imagen de la Virgen que ha presidido todo. Después, ya entre los gritos de la gente: Francesco! Francesco! Francesco!, los cánticos gregorianos, y las campanas de San Pedro que "tocan a fiesta", el recién Santo Padre ha vuelto a entrar en la Basílica, donde se ha quitado los ornamentos sagrados, y delante del Altar de la confesión, ha recibido el saludo de los representantes diplomáticos de 132 países y de diversas organizaciones presentes en la misa. Dos horas de saludo. Las principales delegaciones han sido las de Argentina (encabezado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y 19 personas más de su Gobierno) y la de Italia, con sus presidentes al frente: República, Gobierno, Senado, Congreso y Tribunal.



Ya, en los próximos días, el Padre Francisco tendrá que resolver cómo contestar a los millones de mails que ya ha recibido. Y eso que aún no hay dirección oficial.





EL PAPA: SEAMOS CUSTODIOS DE LA CREACIÓN SIN DEJAR QUE LOS SIGNOS DE MUERTE Y DESTRUCCIÓN ACOMPAÑEN EL CAMINO DE NUESTRO MUNDO | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 19 marzo 2013 (VIS).-Publicamos a continuación el texto integral de la homilía del Papa Francisco durante la Misa de inicio del ministerio petrino. El Papa, partiendo de la figura de “custodio” de San José, ha reiterado que la vocación de custodiar la creación y la humanidad atañe a todos y ha instado a no tener miedo de la bondad e incluso de la ternura.



Doy gracias al Señor por poder celebrar esta Santa Misa de comienzo del ministerio petrino en la solemnidad de san José, esposo de la Virgen María y patrono de la Iglesia universal: es una coincidencia muy rica de significado, y es también el onomástico de mi venerado Predecesor: le estamos cercanos con la oración, llena de afecto y gratitud.



Saludo con afecto a los hermanos Cardenales y Obispos, a los presbíteros, diáconos, religiosos y religiosas y a todos los fieles laicos. Agradezco por su presencia a los representantes de las otras Iglesias y Comunidades eclesiales, así como a los representantes de la comunidad judía y otras comunidades religiosas. Dirijo un cordial saludo a los Jefes de Estado y de Gobierno, a las delegaciones oficiales de tantos países del mundo y al Cuerpo Diplomático.



Hemos escuchado en el Evangelio que “José hizo lo que el ángel del Señor le había mandado, y recibió a su mujer” (Mt 1,24). En estas palabras se encierra ya la la misión que Dios confía a José, la de ser custos, custodio. Custodio ¿de quién? De María y Jesús; pero es una custodia que se alarga luego a la Iglesia, como ha señalado el beato Juan Pablo II: “Al igual que cuidó amorosamente a María y se dedicó con gozoso empeño a la educación de Jesucristo, también custodia y protege su cuerpo místico, la Iglesia, de la que la Virgen Santa es figura y modelo” .(Exhort. ap. Redemptoris Custos, 1).



¿Cómo ejerce José esta custodia? Con discreción, con humildad, en silencio, pero con una presencia constante y una fidelidad y total, aun cuando no comprende. Desde su matrimonio con María hasta el episodio de Jesús en el Templo de Jerusalén a los doce años, acompaña en todo momento con esmero y amor. Está junto a María, su esposa, tanto en los momentos serenos de la vida como los difíciles, en el viaje a Belén para el censo y en las horas temblorosas y gozosas del parto; en el momento dramático de la huida a Egipto y en la afanosa búsqueda de su hijo en el Templo; y después en la vida cotidiana en la casa de Nazaret, en el taller donde enseñó el oficio a Jesús



¿Cómo vive José su vocación como custodio de María, de Jesús, de la Iglesia? Con la atención constante a Dios, abierto a sus signos, disponible a su proyecto, y no tanto al propio; y eso es lo que Dios le pidió a David, como hemos escuchado en la primera Lectura: Dios no quiere una casa construida por el hombre, sino la fidelidad a su palabra, a su designio; y es Dios mismo quien construye la casa, pero de piedras vivas marcadas por su Espíritu. Y José es "custodio" porque sabe escuchar a Dios, se deja guiar por su voluntad, y precisamente por eso es más sensible aún a las personas que se le han confiado, sabe cómo leer con realismo los acontecimientos, está atento a lo que le rodea, y sabe tomar las decisiones más sensatas. En él, queridos amigos, vemos cómo se responde a la llamada de Dios, con disponibilidad, con prontitud; pero vemos también cuál es el centro de la vocación cristiana: Cristo. Guardemos a Cristo en nuestra vida, para guardar a los demás, salvaguardar la creación.



Pero la vocación de custodiar no sólo nos atañe a nosotros, los cristianos, sino que tiene una dimensión que antecede y que es simplemente humana, corresponde a todos. Es custodiar toda la creación, la belleza de la creación, como se nos dice en el libro del Génesis y como nos muestra san Francisco de Asís: es tener respeto por todas las criaturas de Dios y por el entorno en el que vivimos. Es custodiar a la gente, el preocuparse por todos, por cada uno, con amor, especialmente por los niños, los ancianos, quienes son más frágiles y que a menudo se quedan en la periferia de nuestro corazón. Es preocuparse uno del otro en la familia: los cónyuges se guardan recíprocamente y luego, como padres, cuidan de los hijos, y con el tiempo, también los hijos se convertirán en cuidadores de sus padres. Es vivir con sinceridad las amistades, que son un recíproco protegerse en la confianza, en el respeto y en el bien. En el fondo, todo está confiado a la custodia del hombre, y es una responsabilidad que nos afecta a todos. Sed custodios de los dones de Dios.



Y cuando el hombre falla en esta responsabilidad, cuando no nos preocupamos por la creación y por los hermanos, entonces gana terreno la destrucción y el corazón se queda árido. Por desgracia, en todas las épocas de la historia existen “Herodes” que traman planes de muerte, destruyen y desfiguran el rostro del hombre y de la mujer.



Quisiera pedir, por favor, a todos los que ocupan puestos de responsabilidad en el ámbito económico, político o social, a todos los hombres y mujeres de buena voluntad: seamos "custodios" de la creación, del designio de Dios inscrito en la naturaleza, guardianes del otro, del medio ambiente; no dejemos que los signos de destrucción y de muerte acompañen el camino de este mundo nuestro. Pero, para "custodiar", también tenemos que cuidar de nosotros mismos. Recordemos que el odio, la envidia, la soberbia ensucian la vida. Custodiar quiere decir entonces vigilar sobre nuestros sentimientos, nuestro corazón, porque ahí es de donde salen las intenciones buenas y malas: las que construyen y las que destruyen. No debemos tener miedo de la bondad, más aún, ni siquiera de la ternura.



Y aquí añado entonces una ulterior anotación: el preocuparse, el custodiar, requiere bondad, pide ser vivido con ternura. En los Evangelios, san José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario: denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura.



Hoy, junto a la fiesta de San José, celebramos el inicio del ministerio del nuevo Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que comporta también un poder. Ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? A las tres preguntas de Jesús a Pedro sobre el amor, sigue la triple invitación: Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas. Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de san José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente los más pobres, los más débiles, los más pequeños; eso que Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (cf. Mt 25,31-46). Sólo el que sirve con amor sabe custodiar.



En la segunda Lectura, san Pablo habla de Abraham, que “apoyado en la esperanza, creyó, contra toda esperanza” (Rm 4,18). Apoyado en la esperanza, contra toda esperanza. También hoy, ante tantos cúmulos de cielo gris, hemos de ver la luz de la esperanza y dar nosotros mismos esperanza. Custodiar la creación, cada hombre y cada mujer, con una mirada de ternura y de amor; es abrir un resquicio de luz en medio de tantas nubes; es llevar el calor de la esperanza. Y, para el creyente, para nosotros los cristianos, como Abraham, como san José, la esperanza que llevamos tiene el horizonte de Dios, que se nos ha abierto en Cristo, está fundada sobre la roca que es Dios.



Custodiar a Jesús con María, custodiar toda la creación, custodiar a todos, especialmente a los más pobres, custodiarnos a nosotros mismos; he aquí un servicio que el Obispo de Roma está llamado a desempeñar, pero al que todos estamos llamados, para hacer brillar la estrella de la esperanza: protejamos con amor lo que Dios nos ha dado.



Imploro la intercesión de la Virgen María, de san José, de los Apóstoles san Pedro y san Pablo, de san Francisco, para que el Espíritu Santo acompañe mi ministerio, y a todos vosotros os digo: Orad por mí. Amen”.

16 marzo 2013

COMO EL BUEN VINO, QUE MEJORA CON LOS AÑOS, NOSOTROS ANCIANOS, DEMOS A LOS JÓVENES LA SABIDURÍA DE LA VIDA, DICE EL PAPA FRANCISCO A LOS CARDENALES | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 15 marzo 2013 (VIS).- “Valor, hermanos: Probablemente la mitad de nosotros está en la vejez. Y la vejez , se dice, es la sede la sabiduría de la vida. Los viejos tienen la sabiduría que les da el haber caminado mucho. Como los ancianos Simeón y Ana en el templo cuya sabiduría les hizo reconocer a Jesús. Demos esta sabiduría a los jóvenes: como el buen vino, que con los años se vuelve todavía mejor: demos a los jóvenes la sabiduría de la vida”.



Así ha hablado esta mañana el Papa Francisco a los cardenales en su primer encuentro con todos los miembros del Sacro Colegio, electores y no electores, en la Sala Clementina. El pontífice ha improvisado varias veces durante su discurso, como cuando ha informado a los purpurados, de que uno de ellos, el cardenal Jorge Mejía había tenido un infarto y estaba ingresado en una clínica romana. “Su salud es estable - ha dicho- y manda saludos para todos”.



El Papa había escuchado antes las palabras de saludo, en nombre de todos los miembros del Colegio cardenalicio, del Decano, Angelo Sodano: “Demos gracias a Dios Nuestro Señor. Es la invitación litúrgica que nosotros, los Padres Cardenales nos dirigimos recíprocamente, entre los “seniores” y los “juniores”, para agradecer al Señor el don que ha hecho a su Santa Iglesia dándole un nuevo Pastor... Sepa, Santo Padre, que todos nosotros, sus cardenales, estamos a su entera disposición buscando formar con Usted el Cenáculo Apostólico de la Iglesia naciente, el cenáculo de Pentecostés. Procuraremos mantener 'la mente abierta y el corazón creyente' como Usted ha escrito en su Libro de Meditaciones.



En su discurso, el Papa Francisco ha afirmado que el encuentro de hoy quería ser “casi una prolongación de la intensa comunión eclesial”, experimentada durante el Cónclave. “Animados por un profundo sentido de responsabilidad y alentados por un gran amor por Cristo y por su Iglesia - ha recordado- hemos rezado juntos, compartiendo fraternalmente nuestros sentimientos, nuestras experiencias y reflexiones. En este clima de gran cordialidad han crecido el conocimiento y la apertura mutuas”. Y, de nuevo, improvisando, ha añadido que esos sentimientos eran “buenos porque somos hermanos. Algunos me han dicho que los cardenales son los sacerdotes del Santo Padre y yo creo que la cercanía y la amistad nos sentarán bien a todos“. “Precisamente la cercanía y la apertura nos han facilitado la docilidad al acción del Espíritu Santo, el Paráclito, el protagonista supremo de toda iniciativa y manifestación de fe”, y de nuevo, dejando los papeles del discurso ha añadido “Es curioso: yo pienso que el Paráclito da todas las diferencias en las Iglesias y parece cómo si fuera un apóstol de Babel. Pero, por otra parte, es éso lo que forma la unidad de estas diferencias no en la homogeneidad, sino en la armonía. Me acuerdo de un Padre de la Iglesia que lo definía así: “Ipse harmonia est”. Este Paráclito que nos da, a cada uno, carismas diversos, nos une en esta comunidad de Iglesia que adora al Padre, al Hijo y a él, al Espíritu Santo”.



El Santo Padre ha recordado el período del Cónclave, “lleno de significado no solo para el Colegio Cardenalicio sino para todos los fieles. En estos días hemos sentido muy de cerca el afecto y la solidaridad de la Iglesia universal y también el interés de tantas personas que, incluso sin compartir nuestra fe, miran con respeto y admiración a la Santa Sede”. Asimismo ha expresado su agradecimiento a todos los cardenales por su cooperación en la guía de la Iglesia durante la Sede Vacante, desde el cardenal Angelo Sodano, Decano del Colegio Cardenalicio, al Camarlengo, cardenal Tarcisio Bertone y al cardenal Giovanni Battista Re “que ha sido - ha dicho el Papa- nuestro jefe en el Cónclave”.



Pienso con profundo afecto y con gratitud en mi venerado predecesor, Benedicto XVI - ha proseguido- que en estos años de pontificado ha enriquecido y vigorizado a la Iglesia con su magisterio, su bondad, su guía, su fe, su humildad y su mansedumbre que permanecen como patrimonio espiritual para todos”. Y ha señalado que “como tantas veces, con sus enseñanzas y, por último, con su gesto valeroso y humilde, nos ha recordado Benedicto XVI, es Cristo el que guía a la Iglesia por medio de su Espíritu. El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia, con su fuerza que vivifica y une hace un sólo cuerpo de muchos: el Cuerpo místico de Cristo”.



No cedamos nunca al pesimismo, a la amargura que el diablo nos propone cada día -ha exclamado- no cedamos al desaliento. Tenemos la firme certeza que el Espíritu Santo da a la Iglesia, con su hálito potente, el valor de perseverar y también de buscar nuevos métodos de evangelización, para llevar el Evangelio hasta los extremos confines de la tierra. La verdad cristiana es atrayente y persuasiva porque responde al deseo profundo de la existencia humana anunciando de forma convincente que Cristo es el único Salvador de toda la persona y de todos los seres humanos. Este anuncio es tan válido hoy como lo fue al principio del cristianismo cuando tuvo lugar la gran expansión misionera del Evangelio”.



"Ahora - ha concluido - volveréis a vuestras sedes para continuar con vuestro ministerio - enriquecidos por la experiencia de estos días, tan cargados de fe y de comunión eclesial. Esa experiencia, única e incomparable, nos ha permitido comprender en profundidad la belleza de la realidad eclesial, que es un reflejo del esplendor de Cristo resucitado: Un día miráremos el hermoso rostro de Cristo resucitado”.



Terminado su discurso el Papa saludó uno por uno a todos los cardenales presentes en la Sala Clementina.




















12 octubre 2012

BENEDICTO XVI HACE SUYAS LAS PALABRAS INOLVIDABLES DE JUAN XXIII | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 12 octubre 2012 (VIS).-Benedicto XVI se asomó ayer a las nueve de la noche a la ventana de su estudio para saludar a los numerosos participantes en la procesión con antorchas organizada por la Acción Católica Italiana (ACI), en colaboración con la diócesis de Roma, con motivo de la apertura del Año de la Fe y del cincuenta aniversario del inicio del Concilio Vaticano II. La procesión, que salió a las 19.30 de Castel Sant'Angelo ,se coloca en el ámbito de la manifestación “La Iglesia bella del Concilio", una iniciativa de ACI y de la diócesis romana.



Buenas noches a todos y gracias por haber venido -dijo el Papa a las personas reunidas en la Plaza de San Pedro- Hace cincuenta años, este mismo día, yo también estaba en esta plaza, mirando a esta ventana a la que se asomó el Papa bueno, el beato Juan XXIII, que pronunció palabras inolvidables, palabras llenas de poesía, de bondad, palabras que salían del corazón”.



Eramos felices y estábamos llenos de entusiasmo. El gran concilio ecuménico se había inaugurado; estábamos seguros de que llegaba una primavera para la Iglesia, una nueva Pentecostés, con una presencia nueva y fuerte de la gracia liberadora del Evangelio”.



Hoy también somos felices, tenemos la alegría en nuestro corazón, pero podríamos decir que es una alegría, quizás, más sobria, una alegría humilde. En estos cincuenta años hemos aprendido y experimentado que el pecado original existe y se traduce, siempre de nuevo, en pecados personales, que pueden transformarse en estructuras del pecado. Hemos visto que en el campo del Señor también hay siempre cizaña. Hemos visto que en la red de Pedro también hay peces podridos. Hemos visto que la fragilidad humana también está presente en la Iglesia, que la barca de la Iglesia también navega con viento contrario, en medio de tempestades que la acechan y, a veces, hemos pensado: “El Señor duerme y se ha olvidado de nosotros”.



Esta es una parte de las experiencias de estos cincuenta años, pero también hemos tenido una experiencia nueva de la presencia del Señor, de su bondad, de su fuerza. El fuego del Espíritu Santo, el fuego de Cristo no es un fuego devorador o destructor; es un fuego silencioso, es una pequeña llama de bondad, de bondad y verdad que transforma, que da luz y calor. Hemos visto que el Señor no nos olvida. Hoy también, a su manera, humildemente, el Señor está presente y calienta los corazones, muestra vida, crea carismas de bondad y de caridad que iluminan al mundo y son para nosotros garantía de la bondad de Dios. Sí, Cristo vive, está con nosotros también hoy, y podemos ser felices también ahora porque su bondad no se apaga.¡Hoy también es fuerte!”.



Al final, me atrevo a hacer mías las palabras inolvidables del papa Juan: “Id a vuestras casas, dad un beso a los niños y decidles que es un beso del Papa”



En este sentido y de todo corazón os imparto mi bendición: “Bendito sea el nombre del Señor”.


09 octubre 2012

EL ÁRABE SE INCORPORA A LAS AUDIENCIAS GENERALES | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 9 octubre 2012 (VIS).-A partir del miércoles, 10 de octubre, en las audiencias generales, además de los lectores habituales de las diversas lenguas, habrá un lector de lengua árabe, que pronunciará también una breve síntesis de la catequesis del Papa.



En continuidad con el reciente viaje a Líbano y con la publicación de la exhortación apostólica post-sinodal “Ecclesia in Medio Oriente”, el Santo Padre quiere manifestar de esta forma su interés incesante y su apoyo a los cristianos de Oriente Medio, y recordar a todos el deber de rezar y de comprometerse en la paz de la región.


04 octubre 2012

EL PAPA EN LORETO: LA FE NOS DA UNA CASA EN ESTE MUNDO | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 4 octubre 2012 (VIS).-Benedicto XVI ha efectuado una visita pastoral a Loreto, para encomendar a la Virgen María -venerada en el famoso santuario de esa ciudad- dos acontecimientos inminentes la apertura del Año de la Fe (11 de octubre) y la Asamblea General del Sínodo de los Obispos sobre la Nueva Evangelización. Con este viaje, el Papa quiere recordar también a su predecesor el beato Juan XXIII que hace cincuenta años vino a Loreto para confiar a la Virgen el Concilio Vaticano II en vísperas de su inauguración.



El santuario, lugar de peregrinaciones multitudinarias desde el siglo XIV, custodia la casa de ladrillo en que vivió María en Nazaret. La casa, según la tradición popular y piadosa, fue transportada por los ángeles desde Nazaret a Loreto en el año 1294, poco después de que los Cruzados fueran expulsados definitivamente de Palestina. Según recientes estudios documentales, arqueológicos (excavaciones en el subsuelo de la casa), filológicos e iconográficos se confirmaría cada vez más la hipótesis de que las piedras de la Santa Casa habrían sido transportadas a Loreto en una nave por iniciativa de la noble familia Angeli (Ángeles) que dominaba en la región de Epiro. La ayuda divina en este viaje quedó simbolizada en la presencia de los ángeles. Es el lugar donde la Virgen nació, vivió con San José, recibió el anuncio del arcángel Gabriel y concibió al Hijo de Dios. Recuerda, por lo tanto, el misterio de la Encarnación.



En Nazaret la casa de María estaba compuesta por dos partes: una gruta, custodiada en la basílica de la Anunciación de Nazaret, y una casa adosada de tres paredes de piedra. Los análisis comparativos entre la Santa Casa de Loreto y la gruta de Nazaret han revelado la coexistencia y la contigüidad entre ambas. Un reciente estudio sobre la forma en que están trabajadas las piedras, es decir, según el uso de los Nabateos, difundido en Galilea en la época de Jesús, confirmaría la tradición popular. Cuando las tres paredes de la casa llegaron a Loreto, fueron apoyadas en un camino público, sin cimientos propios e, inmediatamente la Casa fue objeto de los extraordinarios cuidados de conservación que se destinan a las reliquias.



Benedicto XVI, que salió del helipuerto vaticano a las 9.00, llegó a Loreto una hora después y fue recibido por las autoridades religiosas y civiles de la región. A continuación se trasladó al santuario lauretano en la Plaza de la Virgen donde saludó a la comunidad de frailes capuchinos y transcurrió unos minutos ante el Santísimo Sacramento y rezando a la Virgen.



A las 10,30 en la Plaza de la Virgen el Santo Padre celebró la Santa Misa y pronunció la homilía de la que ofrecemos amplios extractos:


El cuatro de octubre de 1962, el beato Juan XXIII vino en peregrinación a este Santuario para encomendar a la Virgen María el Concilio Ecuménico Vaticano II, que se inauguró una semana después (...) Hace cincuenta años, después de haber sido llamado por la divina Providencia a suceder en la cátedra de Pedro a ese Papa inolvidable, también yo he venido aquí peregrino para encomendar a la Madre de Dios dos importantes iniciativas eclesiales: El Año de la fe, que comenzará dentro de una semana, el 11 de octubre, en el cincuenta aniversario de la apertura del Concilio Vaticano II, y la Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que he convocado para este mes de octubre con el tema 'La nueva evangelización para la trasmisión de la fe cristiana'”.



Como recordaba en la Carta apostólica de convocatoria, con el Año de la fe 'deseo invitar a los hermanos Obispos de todo el Orbe a que se unan al Sucesor de Pedro en el tiempo de gracia espiritual que el Señor nos ofrece para rememorar el don precioso de la fe' .Y precisamente aquí, en Loreto, tenemos la oportunidad de ponernos a la escuela de María, de aquella que ha sido proclamada 'bienaventurada' porque 'ha creído' (...)María ha ofrecido la propia carne, se ha puesto totalmente a disposición de la voluntad divina, convirtiéndose en 'lugar' de su presencia, 'lugar' en el que habita el Hijo de Dios (...) La voluntad de María coincide con la voluntad del Hijo en el único proyecto de amor del Padre y en ella se unen el cielo y la tierra, Dios creador y su criatura. Dios se hace hombre, María se hace 'casa viviente' del Señor, templo donde habita el Altísimo”.



Hace cincuenta años, aquí en Loreto, el beato Juan XXIII invitaba a contemplar este misterio (...) y continuaba afirmando que el mismo Concilio tenía como objetivo concreto extender cada vez más el rayo bienhechor de la Encarnación y Redención de Cristo en todas las formas de la vida social. Ésta es una invitación que resuena hoy con particular fuerza. En la crisis actual, que afecta no sólo a la economía sino a varios sectores de la sociedad, la Encarnación del Hijo de Dios nos dice lo importante que es el hombre para Dios y Dios para el hombre. Sin Dios, el hombre termina por hacer prevalecer su propio egoísmo sobre la solidaridad y el amor, las cosas materiales sobre los valores, el tener sobre el ser. Es necesario volver a Dios para que el hombre vuelva a ser hombre. Con Dios no desaparece el horizonte de la esperanza incluso en los momentos difíciles, de crisis: la Encarnación nos dice que nunca estamos solos, Dios ha entrado en nuestra humanidad y nos acompaña”.



Pero que el Hijo de Dios habite en la 'casa viviente', en el templo, que es María, nos lleva a otro pensamiento: donde Dios habita, reconocemos que todos estamos 'en casa'; donde Cristo habita, sus hermanos y sus hermanas jamás son extraños. (...) Así pues, es la fe la que nos proporciona una casa en este mundo, la que nos reúne en una única familia y nos hace a todos hermanos y hermanas. Contemplando a María debemos preguntarnos si también nosotros queremos estar abiertos al Señor (...) o si, por el contrario, tenemos miedo de que la presencia del Señor sea un límite para nuestra libertad, si queremos reservarnos una parte de nuestra vida, para que nos pertenezca sólo a nosotros. Pero es Dios precisamente quien libera nuestra libertad, la libera de su cerrarse en sí misma, de la sed de poder (...) y la hace capaz de abrirse a la dimensión que la realiza en sentido pleno: la del don de sí, del amor, que se hace servicio y colaboración”.



La fe nos hace habitar, vivir, pero también nos hace caminar por la senda de la vida. En este sentido, la Santa Casa de Loreto conserva también una enseñanza importante. Como sabemos, fue colocada en un camino (...) No es una casa privada (...) sino que es una morada abierta a todos, que está, por decirlo así, en el camino de todos nosotros. Así encontramos aquí en Loreto una casa en la que podemos quedarnos, habitar y que, al mismo tiempo, nos hace caminar, nos recuerda que todos somos peregrinos, que debemos estar siempre en camino hacia otra morada, la casa definitiva, la Ciudad eterna, la morada de Dios con la humanidad redimida”.



Todavía hay otro punto importante en la narración evangélica de la Anunciación que quisiera subrayar, un aspecto que no deja nunca de asombrarme: Dios solicita el 'sí' del hombre, ha creado un interlocutor libre, pide que su criatura le responda con plena libertad (...)Dios pide la libre adhesión de María para hacerse hombre. Cierto, el 'sí' de la Virgen es fruto de la gracia divina. Pero la gracia no elimina la libertad, al contrario, la crea y la sostiene. La fe no quita nada a la criatura humana, sino que permite su plena y definitiva realización”.



En este peregrinaje, que vuelve a recorrer el que realizó el beato Juan XXIII – y que tiene lugar providencialmente el día en que se recuerda a san Francisco de Asís, verdadero 'Evangelio viviente' - quisiera encomendar a la Santísima Madre de Dios todas las dificultades que vive nuestro mundo en búsqueda de serenidad y de paz “ y “también (...)este tiempo especial de gracia para la Iglesia, que se abre ante nosotros. Tú, Madre del «sí», que has escuchado a Jesús, háblanos de él, nárranos tu camino para seguirlo por la vía de la fe, ayúdanos a anunciarlo para que cada hombre pueda acogerlo y llegar a ser morada de Dios”.



Terminada la celebración eucarística el Papa almorzó en el Centro Juan Pablo II. El Santo Padre se despedirá de Loreto a las 17.00 y su regreso al Vaticano está previsto a las 18.00.




03 octubre 2012

EL PAPA PIDE ORACIONES PARA EL AÑO DE LA FE Y EL SINODO | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 3 octubre 2012 (VIS).-Después de la catequesis el Papa recordó que mañana visitará el santuario de Loreto “en el cincuenta aniversario de la célebre peregrinación del beato Juan XXIII a esa localidad mariana una semana antes de la apertura del Concilio Vaticano II”.



Benedicto XVI pidió a todos que se unieran a su oración encomendando a la Madre de Dios “los principales eventos eclesiales que nos disponemos a vivir. El Año de la Fe y el Sínodo de los Obispos sobre la nueva evangelización. La Virgen Santa acompañe a la Iglesia en su misión de anunciar el evangelio a los hombres y mujeres de nuestro tiempo”.


INTENCIONES DE ORACIÓN DEL PAPA PARA EL MES DE OCTUBRE | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 3 octubre 2012 (VIS).-La intención general del apostolado de la oración del Papa para el mes de octubre es: “Para el desarrollo y progreso de la Nueva Evangelización en los países de antigua cristiandad”.



Su intención misionera es: “Para que la celebración de la Jornada Misionera Mundial sea ocasión de un renovado empeño misionero”.


24 septiembre 2012

LA LOGICA DE DIOS ES DIVERSA DE LA DEL SER HUMANO | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 23 de septiembre (VIS).-A mediodía Benedicto XVI se asomó al patio interior del palacio apostólico de Castel Gandolfo para rezar el Ángelus con los fieles allí reunidos.



El Papa comentó el evangelio de San Marcos en que “Jesús comienza a hablar abiertamente de qué le sucederá al final”. “Es evidente -dijo- que entre Jesús y los discípulos hay una distancia interior profunda; se encuentran, por así decir, en dos longitudes de onda diversas: no entienden o comprenden solo superficialmente las palabras del Maestro”.



Por ejemplo, Pedro “después de haber manifestado su fe en Jesús, lo riñe porque predice que será rechazado y asesinado”. A su vez, después del segundo anuncio de la pasión, los discípulos “empiezan a discutir sobre cual de ellos será el más grande” y, por último, tras el tercer anuncio, “Santiago y Juan piden a Jesús que los siente a su derecha y a su izquierda cuando esté en la gloria”.



Pero hay otros signos de esta distancia “los discípulos no consiguen curar a un muchacho epiléptico, al que después Jesús sana con la fuerza de la oración; o cuando llevan a Jesús unos niños, los discípulos los regañan y, en cambio, Jesús, indignado, hace que se queden y afirma que sólo quien es cómo ellos puede entrar en el Reino de Dios”.



Todo esto, explicó el pontífice, “nos recuerda que la lógica de Dios es siempre 'otra', respecto a la nuestra (...) Por eso seguir al Señor requiere siempre del ser humano una profunda conversión, un cambio del modo de pensar y de vivir; requiere abrir el corazón a la escucha para dejarse iluminar y transformar interiormente. Un punto clave en que Dios y el hombre se diferencian es el orgullo: en Dios no hay orgullo porque El es la plenitud total, tendiente a amar y dar la vida. Por el contrario, en nosotros, los hombres, el orgullo está muy enraizado y exige una vigilancia y una purificación constante. Nosotros, que somos pequeños, aspiramos a ser grandes, a ser los primeros, mientras Dios no teme a rebajarse y hacerse último”.


15 septiembre 2012

CRISTIANOS DE ORIENTE MEDIO: ALABAMOS VUESTRA FE LLENA DE ÁNIMO | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 15 de septiembre (VIS).-La basílica greco-melkita de San Pablo en Harissa acogió ayer por la tarde a Benedicto XVI que firmó allí la Exhortación Apostólica post-sinodal “Ecclesia in Medio Oriente”. La basílica forma parte de un complejo que comprende también un seminario mayor y una “casa de los escritores” que estudian los textos sagrados y traducen en árabe los textos del magisterio. Data de 1909 como sede de la nuevamente constituida “Sociedad de los Misioneros de San Pablo”.



El Santo Padre fue recibido por el patriarca greco-melkita Su Beatitud Gregorios III Laham B.S. Después del canto de entrada, según el rito bizantino, el Papa veneró los iconos custodiados en el templo. Tras la intervención del arzobispo Nikola Eterovic, secretario general del Sínodo de los Obispos, se procedió al canto de inicio según el rito maronita.



Después de las lecturas Benedicto XVI saludó a los patriarcas, al grupo de obispos orientales y latinos, así como a las delegaciones ortodoxas, musulmanas y drusas, a los representantes de mundo de la cultura y la sociedad civil y a la comunidad greco-melkita.



La buena convivencia del Islam y el cristianismo, dos religiones que han contribuido a crear grandes culturas -dijo el Papa- constituyen la originalidad de la vida social, política y religiosa del Líbano. Solo es posible alegrarse por esta realidad que es necesario animar. Confío este deseo a los responsables religiosos de vuestro país.



Es providencial -prosiguió- que este acto tenga lugar precisamente en el día de la Fiesta de la Cruz gloriosa, cuya celebración nació en Oriente en el año 335, al día siguiente de la Dedicación de la Basílica de la Resurrección, construida sobre el Gólgota y el sepulcro de Nuestro Señor, por el emperador Constantino el Grande, al que veneráis como santo. Dentro de un mes se celebrará el 1.700 aniversario de la aparición que le hizo ver, en la noche simbólica de su incredulidad, el crismón resplandeciente, al mismo tiempo que una voz le decía: 'Con este signo vencerás'”.



Hay un vínculo inseparable entre la cruz y la resurrección, que un cristiano no puede olvidar. Sin este vínculo -subrayó el Santo Padre- exaltar la cruz significaría justificar el sufrimiento y la muerte, no viendo en ello más que un fin inevitable. Para un cristiano, exaltar la cruz quiere decir entrar en comunión con la totalidad del amor incondicional de Dios por el hombre. Es hacer un acto de fe. Exaltar la cruz, en la perspectiva de la resurrección, es desear vivir y manifestar la totalidad de este amor. Es hacer un acto de amor. Exaltar la cruz lleva a comprometerse a ser heraldos de la comunión fraterna y eclesial, fuente del verdadero testimonio cristiano. Es hacer un acto de esperanza”



Refiriéndose a la situación actual de las Iglesias en Oriente Medio, los Padres sinodales han reflexionado sobre los gozos y las penas, los temores y las esperanzas en esos lugares de los discípulos de Cristo vivo. Toda la Iglesia ha podido escuchar así el grito lleno de angustia, y percibir la mirada de desesperación de tantos hombres y mujeres que se encuentran en situaciones humanas y materiales difíciles, que viven fuertes tensiones con miedo e inquietud, y que quieren seguir a Cristo, que da sentido a su existencia, a pesar de que muy a menudo se ven impedidos de hacerlo”.



Al mismo tiempo, la Iglesia ha podido admirar lo que hay de hermoso y de noble en las Iglesias de estas tierras. Queridos cristianos de Oriente Medio, ¿cómo no dar gracias a Dios en todo momento por todos vosotros? (...) ¿Cómo no alabar vuestra fe llena de ánimo? ¿Cómo dejar de agradecer la llama de su amor infinito que vosotros seguís manteniendo viva y ardiente en estos lugares, que han sido los primeros en acoger a su Hijo encarnado? ¿Cómo no expresarle nuestro reconocimiento por los impulsos de comunión eclesial y fraternal, por la solidaridad humana manifestada sin cesar hacia todos los hijos de Dios?”.



Ecclesia in Medio Oriente nos permite repensar el presente para considerar el futuro con la misma mirada de Cristo” y “quiere trazar un camino para encontrar lo esencial: la sequela Christi, en un contexto difícil y a veces doloroso, un contexto que podría hacer aflorar la tentación de ignorar u olvidar la cruz gloriosa. Ahora es precisamente cuando hay que celebrar la victoria del amor sobre el odio, del perdón sobre la venganza, del servicio sobre el dominio, de la humildad sobre el orgullo, de la unidad sobre la división. A la luz de la fiesta de hoy, y con vistas a una aplicación fructífera de la Exhortación, os invito a todos a no tener miedo, a permanecer en la verdad y a cultivar la pureza de la fe. Ese es el lenguaje de la cruz gloriosa: (...) saber convertir nuestro sufrimiento en grito de amor a Dios y de misericordia para con el prójimo; (...) de saber transformar también unos seres que se ven combatidos y heridos en su fe y su identidad, en vasos de arcilla dispuestos para ser colmados por la abundancia de los dones divinos, más preciosos que el oro. No se trata de un lenguaje puramente alegórico, sino de un llamamiento urgente a llevar a cabo actos concretos que configuren cada vez más con Cristo, unos actos que ayuden a las diferentes Iglesias a reflejar la belleza de la primera comunidad de creyentes”.



Ecclesia in Medio Oriente ofrece elementos que pueden ayudar a un examen de conciencia personal y comunitario, a una evaluación objetiva del compromiso y del deseo de santidad de todo discípulo de Cristo. La Exhortación abre a un verdadero diálogo interreligioso basado en la fe en Dios Uno y Creador. Quiere también contribuir a un ecumenismo lleno de fervor humano, espiritual y caritativo, en la verdad y el amor evangélico”.



La Exhortación, en todas y cada una de sus partes, quiere ayudar a cada discípulo del Señor a vivir plenamente y a transmitir realmente lo que él ha llegado a ser por el bautismo: (...) un ser iluminado por Dios, una nueva lámpara en la oscuridad inquietante del mundo(...) Este documento quiere contribuir a despojar a la fe de lo que la desfigura, de todo lo que puede oscurecer el esplendor de la luz de Cristo. La comunión es entonces una verdadera adhesión a Cristo, y el testimonio es un resplandor del Misterio pascual, que da pleno sentido a la cruz gloriosa”.



'No temas, pequeño rebaño' y acuérdate de la promesa hecha a Constantino: 'Con este signo vencerás'. Iglesias de Oriente Medio, no tengáis miedo, pues el Señor está verdaderamente con vosotras hasta el fin del mundo. No tengáis miedo, pues la Iglesia universal os acompaña con su cercanía humana y espiritual. Con estos sentimientos de esperanza y de aliento a ser protagonistas activos de la fe por la comunión y el testimonio, (...) Que Dios conceda a todos los pueblos de Oriente Medio vivir en paz, fraternidad y libertad religiosa”, concluyó Benedicto XVI.







09 septiembre 2012

IGLESIAS JÓVENES: ESPERANZA PARA EL FUTURO DE LA IGLESIA | VIS noticias - Oficina de Prensa de la Santa Sede

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Ciudad del Vaticano, 7 septiembre 2012 (VIS).-Un centenar de nuevos obispos de los territorios de misión que participan en el curso de formación, promovido por la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, fueron recibidos esta mañana por el Santo Padre en Castelgandolfo.



En el discurso que dirigió a los prelados el Papa observó que todas las comunidades en las que eran pastores en África, Asia, América y Oceanía, si bien en situaciones diferentes estaban “comprometidas en la primera evangelización y en la tarea de consolidación de la fe. (...) En su mayoría son de formación reciente y presentan los méritos y las debilidades ligados a su breve historia. Demuestran una fe participada y alegre, vivaz y creativa, pero, a menudo, todavía no radicada. En ellas el entusiasmo y el celo apostólico se alternan con momentos de inestabilidad e incoherencia (...) Sin embargo, son Iglesias que están madurando, gracias a la acción pastoral, pero también al don de esa 'communio sanctorum' que permite una verdadera y propia osmosis de gracia entre las Iglesias de antigua tradición y las de constitución reciente, además de, en primer lugar, entre la Iglesia celeste y la que peregrina en la tierra”.



El Santo Padre habló también de la disminución del número de misioneros que se compensa, en cambio, con el aumento del clero diocesano y religioso; así el crecimiento de los sacerdotes autóctonos se traduce en “una nueva forma de cooperación misionera” ya que “algunas Iglesias jóvenes han empezado a mandar a sus presbíteros a las Iglesias hermanas desprovistas de clero en el mismo país o en naciones del mismo continente; es una comunión que debe animar siempre la acción evangelizadora”.



Las Iglesias jóvenes -subrayó- constituyen, por lo tanto, un signo de esperanza para el futuro de la Iglesia universal. En ese contexto os aliento a no escatimar esfuerzos ni valor para una concienzuda obra pastoral (...)La Iglesia nace de la misión y crece con la misión (...)La correcta inculturación de la fe os ayudará a encarnar el Evangelio en las culturas de los pueblos y a asumir cuanto de bueno vive en ellas. Se trata de un proceso largo y difícil que no debe comprometer en manera alguna la especificidad y la integridad de la fe cristiana”.



En este sentido el pontífice invitó a los prelados a “observar el mundo de hoy con una mirada de fe para comprenderlo en profundidad y con un corazón generoso, dispuesto a entrar en comunión con los hombres y mujeres de nuestro tiempo. No faltéis a vuestra responsabilidad primera de hombres de Dios, llamados a la oración y al servicio de su Palabra en beneficio de la grey (...) El mundo de hoy necesita personas que hablen de Dios para poder hablar de Dios. Solo así la Palabra de salvación dará fruto”.



Vuestras Iglesias -constató- conocen bien el contexto de inestabilidad social que incide de forma preocupante sobre la vida cotidiana de la gente. Las emergencias alimentarias, sanitarias y educativas interrogan a las comunidades eclesiales y las involucran directamente (...) A las calamidades naturales se suman discriminaciones religiosas y culturales, (...) fruto de fundamentalismos que revelan visiones antropológicas erradas y que llevan a minusvalorar, cuando no a ignorar, el derecho a la libertad religiosa, el respeto de los más débiles, los niños, las mujeres, los minusválidos. Pesan, en fin, los contrastes que afloran entre las etnias y las castas y que causan violencias injustificables. Confiad en el Evangelio, en su fuerza renovadora, en su capacidad de despertar las conciencias y de provocar, desde el interior, el rescate de las personas y la creación de una fraternidad nueva. La difusión de la Palabra del Señor hace florecer el don de la reconciliación y favorece la unidad de los pueblos”.



Por último, Benedicto XVI recalcó que la fe es “un don que hay que acoger en el corazón y en la vida, dando gracias siempre por él al Señor. Pero la fe ha sido dada para ser compartida; un talento entregado para que fructifique; una luz que no puede permanecer escondida”, y llamó a los prelados a “sentir la prioridad absoluta de la tarea de la evangelización”.