14 septiembre 2012

Las 10 claves del viaje del Papa Benedicto XVI a Líbano del 14 al 16 de septiembre | Razones para creer

De Razones para creer , por Rafael de la Piedra



De: http://www.revistaecclesia.com


El Papa se halla en Líbano del 14 al 16 de septiembre. Es su ya veinticuatro viaje internacional, el segundo en 2012, tras el realizado del 23 al 28 de marzo a México y a Cuba.


En Líbano, Benedicto XVI pronuncia, al menos, siete discursos y visita las ciudades de Beirut, Harissa, Baabda, Bzommar, Bkerké y Charfet. “Os doy mi paz”, frase del evangelio de San Juan, es el lema del viaje. La máxima concentración de fieles se prevé, estimada en un cuarto de millón de personas, para la misa del domingo 16 de septiembre, a las diez horas, en el Beirut City Center Waterfront y con la posterior entrega la exhortación apostólica postsinodal para Oriente Medio.


1.- El Papa es consciente de las dificultades del viaje por la grave situación en que vive la región: Sus palabras tras el rezo del Ángelus del domingo 9 de septiembre hablan por sí solas del realismo del Papa y sus objetivos y expectativas.


Estas fueron sus palabras textuales:


“Queridos peregrinos aquí presentes, o que participan en el Ángelus a través de la radio o la televisión, en los próximos días, voy a realizar un viaje apostólico al Líbano para firmar la exhortación apostólica postsinodal, fruto de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, celebrado en octubre de 2010. Tendré la feliz oportunidad de encontrar al pueblo libanés y a sus autoridades, así como a los cristianos de ese amado país y de los países vecinos.


No ignoro la situación, a menudo dramática que viven los habitantes de esa región, desgarrada desde hace tiempo por conflictos incesantes. Comprendo la angustia de los numerosos habitantes de Oriente Medio cotidianamente inmersos en sufrimientos de todo tipo, que afligen tristemente, y algunas veces mortalmente, su vida personal y familiar.


Mi preocupado pensamiento se dirige a los que, en búsqueda de un lugar de paz, abandonan su vida familiar y profesional y experimentan la precariedad de los exiliados. Aunque parezca difícil encontrar soluciones a los diversos problemas que afectan a la región, no podemos resignarnos a la violencia y a la exacerbación de las tensiones. El compromiso para impulsar el diálogo y la reconciliación tiene que ser una prioridad para todas las partes implicadas y debe ser sostenido por la comunidad internacional, cada vez más consciente de la importancia que tiene para el mundo entero, una paz estable y duradera en toda la región. Mi viaje apostólico a Líbano, y por extensión a Oriente Medio en su conjunto, se coloca bajo el signo de la paz, en referencia a las palabras de Cristo: Os doy mi paz (Juan 14:27) ¡Que Dios bendiga a Líbano y Oriente Medio! ¡Que Dios os bendiga a todos!”.



2.- La ocasión inmediata es la entrega de la exhortación apostólica tras el Sínodo de Oriente Medio: La ocasión, el motivo principal de la visita apostólica a Líbano, en el corazón siempre convulso de Oriente Medio (ahora más todavía con la bélica situación que se vive en la vecina Siria) es la firma y publicación de la exhortación apostólica post-sinodal de la asamblea especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos que tuvo lugar en el Vaticano en octubre de 2010, entre los días 10 y 24. “La Iglesia católica en Oriente Medio: comunión y testimonio. ‘La multitud de los creyentes no tenía sino un solo corazón y una sola alma’ (Hch 4, 32)” fue el lema de aquella asamblea sinodal, cuyo instrumentum laboris entregó el Santo Padre a las Iglesia de la región en su visita apostólica a Chipre de los días 4 a 6 de junio de 2010.


3.- Diálogo interreligioso, ecumenismo, comunión, misión: No cabe duda de que el viaje pastoral del Santo Padre busca también el diálogo interreligioso entre cristianos y musulmanes, el ecumenismo entre las distintas Iglesias cristianas del país y de la zona, el servicio a la paz y la reconciliación y, por supuesto, el fortalecimiento de la unidad, comunión y misión de la Iglesia católica en Líbano y en todo Oriente Medio, amén de la reivindicación de la libertad religiosa y de la presencia, en libertad, paz y seguridad, de los cristianos en estas tierras, cuna del cristianismo y de su expansión primera.


Como ejemplo de la dimensión interreligiosa del viaje papal, baste citar la vigilia de oración que cristianos y musulmanes organizan en la noche del miércoles 12 de septiembre como preparación inmediata al viaje. Es en el llamado “Jardín de María” de Beirut.


4.- Paz, reconciliación, libertad religiosa: “La visita que el Papa Benedicto XVI realiza a Libano representa una gran esperanza para el país, un mensaje de paz para Siria y una invitación a la libertad religiosa para todo el Oriente Medio”, afirmó en una entrevista con la Agencia Fides el padre Paul Karam, director nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en Líbano.


El director de OMP en Líbano, al referirse a las grandes expectativas de la población libanesa, considera que “el viaje hará que se ponga atención sobre el tema de la libertad religiosa, mientras que se ve claramente el ascenso del fundamentalismo islámico”. “El Papa -dice el padre Paul Karam- como lo hizo hace más de quince años el Papa Juan Pablo II, trae un mensaje profético de rechazo de la guerra y la violencia, de propuesta de los valores fundamentales, tales como la libertad religiosa y los derechos humanos”.


El director de las OMP en Líbano señala que: “la visita del Papa anticipa el Año de la Fe, que comienza en octubre. Es un signo de la providencia para relanzar el compromiso cristiano en los países del Medio Oriente”.


El área se ha visto sacudida por el conflicto sirio: “Para Siria, el Papa traerá el mensaje que Cristo nos enseña: paz, diálogo, tolerancia, aceptación de los demás. Los cristianos de Siria -explica- están preocupados debido a que están expuestos a la violencia y son vulnerables a ella. Ellos esperan con gran ansiedad y esperanza la llegada del Papa. El apelo por la paz en Siria debe ser más fuerte también en la comunidad internacional, para que se promueva el diálogo entre las partes en conflicto “La violencia nunca ha resuelto los problemas”, continua.


“La única manera es que se reúnan para negociar, con respeto mutuo, por el bienestar de todos los ciudadanos. Se deben mover los hilos del diálogo, de acuerdo a la credibilidad, la transparencia y la verdad”. “Espero que la visita del Papa -concluye- pueda renovar entre los cristianos de Siria la responsabilidad de un auténtico testimonio cristiano, hacia el diálogo y la solidaridad, siempre a la luz de la verdad que es Cristo”.



Por su parte, el prelado libanés Kamil Zeidan, presidente del comité central encargado de preparar la visita de Benedicto XVI a Líbano subrayó, en reciente rueda de prensa, que el viaje papal es una visita oficial y eclesial y el propósito del Santo Padre de encontrarse con todos los libaneses, cristianos y musulmanes, y no sólo a los católicos.


Ante las dificultades del momento presente, el Pontífice –según Zeidan- anhela ser portador de un mensaje de esperanza para Líbano y para toda la región.


«Nosotros rezamos y esperamos que sea una verdadera primavera para todos los libaneses, cristianos y musulmanes, y para todo Oriente Medio, añadió el prelado.


Un mes antes del viaje papal, los patriarcas de las siete Iglesias católicas de Oriente Medio (Maronita, Cilicia de los Armenios, Latina de Jerusalén, Caldea, Melquita, Copta, Siro-Católica) enviaron un mensaje respectios mensajes de bienvenida a Benedicto XVI, en vista del viaje apostólico a El Líbano, del 14 al 16 de septiembre.


Se trata de siete documentos, publicados en el sitio web oficial de la visita papal, en donde se resalta “la gran expectativa” por un evento desde ya definido “histórico”. Los patriarcas formulan votos para que la visita a El Líbano, quince años después de aquella de Juan Pablo II, “pueda dar un renovado impulso a las esperanzas de paz, diálogo y desarrollo para los pueblos de Oriente Medio”.



6.- La cuestión de los refugiados en Líbano: En concreto, la situación de emergencia en la que ahora están trabajando los voluntarios de Cáritas Líbano es la del flujo desesperado de refugiados que huyen de Siria. “Los datos oficiales de las Naciones Unidas hablan de 55 mil refugiados. En realidad – señala el padre Faddoul, presidente de Cáritas Líbano- el número real podría estar entorno a los 150.000, ya que la mayoría de las nuevas llegadas no se registran”.


Se trata en su mayoría de sunitas, con porcentajes más pequeños de cristianos y alauitas. Se concentran en el valle de Bekaa y en los distritos del norte de Trípoli y Akkar, encontrando asilo en las escuelas, en edificios abandonados o en campamentos improvisados. Pero hasta el momento no se han creado campamentos organizados y dotados de servicios. La única ayuda es la que proporcionan las organizaciones de la ONU para los refugiados y las ONG musulmanas y cristianas, incluida la Cáritas.


Exactamente treinta años después de las masacres en los campos de refugiados de Sabra y Shatila, el padre Faddoul espera y confía que la visita del Papa también pueda atraer, como efecto secundario, la atención de la opinión pública internacional sobre esta última crisis humanitaria que hasta el momento permanece en la sombra: “Vendrán periodistas y equipos de televisión de network internacionales de todo el mundo. Muchos de ellos ya han solicitado visitar las zonas donde se concentran los refugiados. La visita de Benedicto XVI sin duda promoverá la sensibilización general de este nuevo drama de Oriente Medio”.


Hasta la fecha no está en el programa un contacto directo entre Benedicto XVI y los nuevos refugiados de Siria. “Pero si el tiempo lo permite, estamos trabajando para que algún miembro de la delegación papal pueda entrar en contacto y obtener información acerca de esa realidad”. El presidente de Cáritas Líbano redimensiona los riesgos de la instrumentalización en clave política de la visita del Papa por parte de las facciones que se oponen en la sociedad libanesa: “cristianos y musulmanes esperan con entusiasmo la visita del Papa. Y también todos los grupos políticos, a pesar de sus divisiones, han expresado de forma unánime su alegría por la llegada del Papa Benedicto XVI”.


7.- La buena acogida al Papa por parte de las autoridades libanesas: El primer ministro del Líbano, Nayib Mikati, ha declarado festivo el 15 de septiembre, sábado, con motivo de la visita del papa Benedicto XVI al país. Las instituciones y administraciones públicas, los colegios y las universidades estarán cerrados ese día, en el que Benedicto XVI tiene previsto reunirse con el presidente libanés, Michel Suleiman, y otras autoridades políticas y religiosas del país.


En medio de los preparativos de la visita del papa, el diputado Michel Faraon, miembro del movimiento Futuro liderado por Saad Hariri, hijo del asesinado ex primer ministro Rafic Hariri, expresó la colaboración de su grupo para que la gira del papa sea un “éxito”.


Tras entrevistarse con el obispo maronita (cristiano de Oriente) de Beirut, Bulos Matar, Faraon mostró su interés en que el viaje de Benedicto XVI constituya una ocasión para “superar las tensiones y la inseguridad que atraviesa el Líbano”.


Además, una delegación de Futuro presidida por Ahmad Hariri, primo del ex primer ministro asesinado, se entrevistó hoy con el patriarca maronita, monseñor Bechara Rai.


Hariri confió en que el Papa envíe a los libaneses un mensaje que despierte en ellos la necesidad de “proteger su país de los cambios regionales”, en alusión al peligro de desestabilización que afronta Líbano, salpicado por la crisis en Siria.


8.- Logotipo, lema y web: El logotipo de la visita apostólica, con los colores de la bandera de El Líbano, está formado por una paloma como símbolo de la paz; un cedro como representación del país; y una cruz.


“Os doy mi paz”, frase de Jesucristo en el evangelio de San Juan, capítulo 14, versículo 27 b, es el lema del viaje apostólico.


La página web oficial de esta visita papal es www.lbpapalvisit.com


9.- Itinerario: El Santo Padre partió del aeropuerto romano de Ciampino a las 9:30 horas del 14 de septiembre, viernes y fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, y su avión aterrizó en el aeródromo Rafiq Hariri de Beirut a las 13:45 horas (hora local). Después de la ceremonia de bienvenida se trasladó a Harissa para visitar la basílica de San Pablo donde firmará la exhortación apostólica postsinodal.


Este sábado, día 15 de septiembre, a las 10 horas, en el palacio presidencial de Baabda se encuentra, en visita de cortesía, con el presidente de la República de Líbano, así como con los presidentes del Parlamento y del Consejo de Ministros. A continuación se ve con los jefes de las comunidades religiosas musulmanas y posteriormente pronuncia un discurso ante los miembros del gobierno, de las instituciones de la república, del cuerpo diplomático, de los jefes religiosos y de los representantes del mundo de la cultura.


Este mismo día, sábado 15, memoria litúrgica de la Virgen de los Dolores, en el patriarcado armenio católico de Bzommar almuerza con los patriarcas y obispos de El Líbano, con los miembros del Consejo Especial para Oriente Medio del Sínodo de los obispos y con el séquito papal. A las 18:00 horas, en la explanada ante el patriarcado maronita de Bkerké, pronuncia un discurso a los jóvenes allí reunidos. Está también que el Papa entrege a los jóvenes libaneses ejemplares del You Cat (El Catecismo de los Jóvenes), en su primera traducción al árabe.


El domingo día 16 celebra la santa misa, a las 10:00 horas, en el Beirut City Center Waterfront y entrega la exhortación apostólica postsinodal para Oriente Medio.


Después de rezar el Ángelus se desplaza a la nunciatura apostólica en Harissa para almorzar con los miembros del séquito papal. A las 17:15 horas en el patriarcado siro-católico de Charfet preside un encuentro ecuménico. Desde allí se traslada al aeropuerto de Beirut, desde donde, a las 19:00 horas, emprenderá el regreso a Roma.


10: Datos estadísticos en la Iglesia Católica en Líbano: Líbano cuenta con una superficie de 10.400 km2, donde viven 4.039.000 habitantes, de los que 2.148.000 son católicos (el 53,18% de la población). Hay 24 circunscripciones eclesiásticas, 1.126 parroquias y 39 centros pastorales. Realizan las tareas de apostolado 53 obispos, 1.543 sacerdotes, 2.797 religiosos y religiosas, 2 miembros de institutos seculares, 2.301 misioneros laicos y 483 catequistas. Los seminaristas menores son 62 y los mayores 390


Asimismo, la Iglesia católica tiene en Líbano 907 centros educativos de todos los niveles en los que estudian 427.180 alumnos, además de 28 centros de educación especial. Existen también 350 centros asistenciales de propiedad de la Iglesia o dirigidos por eclesiásticos: 30 hospitales, 168 ambulatorios, 39 casas para ancianos y minusválidos, 63 orfanatos y guarderías, 22 consultorios familiares y centros para la protección de la vida, y 28 instituciones de otro tipo.


Jesús de las Heras Muela



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